El Ayuntamiento muestra su solidaridad con los refugiados de Moria y aporta 500 euros a Zaporeak

Errefuxiatuak Moria

Ante la crisis humanitaria que se vive en el campamento de refugiados de Moria, el Ayuntamiento de Amasa-Villabona ha decidido publicar una Declaración Institucional. La declaración cuenta con el apoyo de todos los partidos con representación en el Ayuntamiento. De este modo, el consistorio ha mostrado su solidaridad y apoyo a los refugiados a los que ni siquiera se les respetan los derechos fundamentales.

Por su parte, el Ayuntamiento de Amasa-Villabona aportará 500 euros a la Asociación Zaporeak. Esta asociación ha trabajado mucho en la cocina, para asegurar una alimentación digna de los miles de refugiados que hay en Grecia.

DECLARACIÓN INSTITUCIONAL 

SOBRE EL INCENDIO SUCEDIDO EN EL CAMPO DE PERSONAS REFUGIADAS MORIA 

Hace cinco años que se creó en Moria, Grecia, un campo para personas refugiadas. Este espacio, inicialmente creado para 3.000 personas, ha ido creciendo sin control (en la actualidad, viven allí 12.000 personas), mientras que Europa ha mirado para otro lado y los estados han abandonado su compromiso de atender a las personas refugiadas (cupos para el reparto de refugiados firmados entre 2015 y 2016).

Agentes del tercer sector y organizaciones no gubernamentales han denunciado reiteradamente la falta de recursos de las personas que sobreviven en Moria. La situación de alarma sanitaria mundial y los recientes ataques de la ultraderecha han hecho que sus condiciones de vida sean todavía más duras.

Al final, Moria ha explotado. Lo que empezó con cuatro pequeños incendios se convirtió en uno enorme, que ha quemado el mayor campo de refugiados de Europa. Los datos de ayer confirmaron el positivo por COVID-19 de 35 personas refugiadas; otras 125 estaban en cuarentena estricta. En un lugar de estas características no es posible adoptar medidas de seguridad, ni mantener una distancia mínima, ni garantizar las necesarias medidas de higiene…

Debido al incendio, todas las personas que vivían en el campo han tenido que huir. Algunas de ellas han tenido la oportunidad de llevarse con ellas lo poco que tenían; otras se han ido tal como estaban.

Ahora, más de 12.000 personas se encuentran dispersas por los alrededores de Moria. La gente está desperdigada; los niños están perdidos y preguntan por sus padres; se está tratando de identificar a menores que están solos; hay escasez de agua, y eso es precisamente lo que están demandando constantemente.

Las asociaciones e instituciones están elaborando un mapeo de la situación, que les ayude a averiguar dónde se han concentrado las personas refugiadas y a poder valorar cómo distribuir la comida y cómo llegar a estas personas. Entre los participantes de este trabajo se encuentran las y los miembros de Zaporeak, una de las pocas organizaciones que se mantienen en el lugar ofreciendo un servicio básico.

Por todo ello, el Ayuntamiento de Amasa-Villabona declara lo siguiente: